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Tulipanes, narcisos, jacintos, anémonas y el olor de las fresias más sencillo imposible.

Buenos días Agrocultores🍃 

¿Cómo os va? Las circunstancias no son las mejores, lo sé, esta situación continúa alargándose más allá de todas las expectativas previsibles. Resulta agotador la ansiedad y la angustia que a veces nos provocan las noticias sobre la evolución de la pandemia, que parece de nuevo incontrolada…

Vamos a ser positivos, SI, ¡POSITIVOS!

Vamos a pensar en lo que está en nuestra mano, no podemos controlar la situación, cierto, lo que sí podemos controlar es lo que nos rodea y nuestra actitud. Intentemos buscar la manera de disfrutar de lo que nos rodea, seamos cautos en nuestros contactos (nos lo repiten cada día, y es casi como un mantra que debería estar presente en cada momento de nuestras vidas), y pensemos en cómo nos gustaría que fuese la próxima primavera, nuestra primavera.

¡Vamos a por ella! Pongámosle color a esta actualidad grisácea…

Veamos… ¿a cuántos os gustan los tulipanes, narcisos, jacintos, anémonas, el olor de las fresias …? Porque entramos en tiempo de descuento, sí, llega a su fin el momento de poder plantar los bulbos de otoño, así que si has pensado en adornar tus ventanas, terraza, balcón, huerto o jardín con ellos, te recomiendo que te acerques rápidamente a Agrocomercial Abelleira para poder escoger los últimos blíster de estas variedades que se están agotando y no podremos reponer hasta el próximo otoño, porque ya no hay posibilidad de hacerse con ellas y además, irían fuera de su época, con lo que no sé si llegarían a florecer.

Deberían plantarse en esta semana si queréis poder disfrutar del maravilloso espectáculo de color que supone poder tener en casa cualquiera de estas flores. Ya sé que casi todo el mundo bebe los vientos por los tulipanes, y no me extraña, son flores increíbles…bueno, ¡todas lo son! Sin embargo, cualquiera de las variedades de los bulbos de otoño tiene un colorido y a veces un aroma…. a la vista nada como los ranúnculos, en todas y cada una de sus diferentes tonalidades, los tulipanes, las callas… hay infinidad de formas y colores y su cultivo es tan sencillo, que es casi imposible no acertar.

Si lo que buscas es un aroma, piensa en los jacintos, tal y como expliqué en IG, es sencillísimo hacer un centro con jacintos, disfrutando de su perfume y presencia sólo con “plantarlos” en agua, más sencillo imposible. También las fresias son de pequeñas y bellísimas flores, y desprenden un olor…

Ya ves, ¡será por variedades!

¡RECUERDA! Esta semana es la última para poder plantarlos con garantías. Si te acercas a la tienda, podrás escoger entre las que aún quedan, si precisas substrato o macetas, jardineras, alguna palita o cualquier material de los relacionados con la jardinería, creo que puedo decir que lo encontrarás, y si no, pregúntanos, estamos para ayudarte.

Ahora, un par de ideas para plantarlas:

Sólo necesitas: substrato, los bulbos, una jardinera o maceta y si quieres, arcilla expandida para garantizar un buen drenaje.

Para plantarlos: recuerda que no es necesario enterrarlos hasta el fondo del recipiente, lo ideal es que primero añadierais una capa de arcilla expandida, luego una cama generosa de substrato y en función del bulbo o rizoma elegido, lo “enterrareis” a una profundidad u otra. Os hago un pequeño esquema:

Los ranúnculos, que son rizomas, no deberían ir a más de 5 centímetros de profundidad, son como “arañitas”, recuerda siempre que, al plantarlos, debes ponerlos con las “patitas” hacia abajo, de otro modo no saldrán.
Los tulipanes, jacintos y narcisos, deberían estar a una profundidad entre 10 y 20 cm.

Las anémonas, crocus, fresias, la profundidad ideal iría entre 5 y 10 cm.

Y hasta aquí nuestra pequeña aportación a esta familia de Agrocultores🍃 , disfrutad del ratito de desconexión que nos brinda la posibilidad de plantar nuestras flores, y de la ilusión de verlas crecer.

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Aquí nos tenéis

Aventurándonos en las redes sociales, con una web, una tienda virtual, ¿se puede decir así?, y no nos hemos presentado como dios manda…Ay, abriendo las puertas de nuestro negocio, como cada día desde hace ya más de quince años. ¡Cuánto tiempo ha pasado…y cuántas cosas han sucedido desde entonces!¡ Buenas y malas! Todo hay que decirlo, pero tanto las unas como las otras nos han traído hasta este punto, hemos aprendido y madurado con todos y cada uno de los acontecimientos que hemos vivido…

Somos dos, o uno, depende de cómo quieras verlo. ¡Somos dos que parecen uno! Y detrás de nosotros, FAMILIA, AMIGOS… como en la vida de todo el mundo.

Domi y yo, Paqui, ese es mi nombre, hemos llegado hasta aquí desde caminos muy diferentes…Él, ganadero, agricultor, helicicultor, hijo, amigo, marido, padre…Yo, licenciada en derecho, con experiencia en varios sectores, con mil cursos hechos,  hija, amiga, mujer, madre…

No sé muy bien en qué momento surgió la idea de “tiendalizar” lo que él sabía de todo aquello que le ha rodeado y ha disfrutado siempre, tampoco podría decir cuál fue el instante en el que descubrí que estaba más a gusto y cómoda trabajando entre las plantas, las flores, los animales…que entre legajos, sentencias, y contratos. Pero lo cierto es que trabajando juntos lo llevamos bien y nos llevamos bien, nos complementamos en muchos, muchísimos aspectos y tiramos el uno del otro cada día en diferentes momentos y situaciones.

El día y la noche, como se suele decir por esta maravillosa “terriña”; yo espídica, inquieta, con unas constantes ansias de aprender, observadora, perfeccionista, siempre a la carrera. Él, calmado, observador, vital, en constante aprendizaje, de paso firme y seguro. Para nosotros es el equilibrio.

Y de repente nos encontramos en un cruce de caminos, cuando todo nos lleva a encerrarnos en nuestras casas, en un momento de separación y recogimiento por una pandemia inesperada que está intentado enseñarnos la importancia de frenar el ritmo que llevamos, de agradecer a todos los que nos rodean el simple hecho de que estén ahí, de aprender de nuevo todo lo que se hacía antes y que había caído en el olvido para todos salvo para el planeta, nuestra casa, debemos aprender a ser más conscientes de la suerte que todos tenemos de poder disfrutar cada mañana de la luz del sol, del los sonidos de la naturaleza ( aquí es facilísimo oír los pájaros, el agua, el viento, percibir el olor del suelo mojado, de la tierra, …), volver a ser conscientes de que es un lujazo  poder abrir los ojos y ver tanta belleza a nuestro alrededor, e incluso de ser conscientes de que una parte de todo ello es susceptible de llegar hasta ti si así lo deseas. Y ahí nace nuestra “agrocultura” del respeto por toda esa maravilla en la que vivimos y de la gana de disfrutarlo de la mejor manera posible, y ¿cómo no? Del deseo de poder hacerte llegar un poquito de nuestro mundo. Por eso, cuando todo parece cerrarse en torno a cada uno de nosotros, se nos ha ocurrido la extraña idea de abrirnos al mundo, a ti.

Aquí en Galicia mi concepto de agrocultura lo podemos traducir con la expresión “apego á terra”, esa archiconocida “morriña”, es la necesidad que tenemos de estar cerca de nuestro eje vital: la casa, el entorno, la tierra, no sólo como planeta, sino también como ese puñado que puedes sujetar en tu mano, ese trocito del suelo que te acerca un poco más al cordón umbilical que nos une con la naturaleza.  Y en ese momento es cuando nosotros podemos ayudarte, estés dónde estés, podemos compartir contigo aquello que por experiencia o aprendizaje sabemos, y en muchos casos, si así lo deseas, podremos hacerte llegar nuestros productos y poner un poquito de “nuestra tierra” en tu paraíso particular y exclusivo, sea en forma de sensaciones, plantas, aromas, dando de comer a tu mascota, o compartiendo contigo nuestra filosofía de vida.

Gracias por estar ahí. Ahora si quieres, puedes formar parte de nuestra familia de Agrocultores.

Bienvenid@

Paqui.