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Conoce el Dendrobium Novile

¿A quién no le gustan las orquídeas? ¡Que levante la mano! ; )

¿En qué planta pensáis cuando hablamos de orquídeas? 

Audio Conoce el Demdrobium Novile (por si prefieres que te lo cuente) 🍃

Estoy segura de que la gran mayoría de los que habéis llegado hasta aquí, cuando escucháis la palabra mágica “orquídea” automáticamente pensáis en las más conocidas, las phalaenopsis. Esas que tienen unas cuatro o cinco hojas pegadas a la maceta, que siempre es transparente, y de las que salen unas varas que en lo alto tienen una cascada de flores… ¿me equivoco agrocultores?

Pues si me lo permitís, hoy vengo a hablaros de las orquídeas conocidas como DENDROBIUM NOBILE, maravillosas plantas en las que las flores parecen surgir del tallo principal como por arte de magia. Para mí son de cuidados más sencillos que las phalaenopsis, menos comunes eso sí, o por lo menos en nuestra zona, las menos habituales ….Tal y como os dije en IG os traigo un montón de información.

Pero para que os hagáis una idea creo que sería bueno diferenciarlas, ¿os parece? El principal rasgo diferenciador es el hecho de que el Dendrobium Nobile es una planta de caña blanda que tiene hojas caducas que pierde con la llegada del frío, mientras que la conocida como orquídea Dendrobium Phalaenopsis tiene un tallo de caña dura con hojas perennes de mayor tamaño.

Floración del Dendrobium Novile

Su floración también es diferente: el Dendrobium Nobile está formado por tallos en forma de caña de los que surgen directamente, tanto las flores como sus hojas, mientras que en el caso del Dendrobium Phalaenopsis la floración llega a través de las varas florales que surgen del centro de la planta.

Dicho esto, es conveniente saber la procedencia del Dendrobium Nobile, porque el origen nos da idea del medio natural donde se desarrolla habitualmente y ello es interesante para saber qué cuidados serán los que pueda necesitar. Proceden de Asia y de la misma manera que el resto de especies de esta familia, es una planta epífita (quiere decir que se trata de una planta que crece sobre otra planta u objeto usándolo como soporte sin parasitarlo nutricionalmente, vive habitualmente en las ramas y troncos de los árboles), es por ello la necesidad de cultivarlas en un sustrato ligero y resistente (la corteza de pino es el componente fundamental en el sustrato de epífitas). Suelen estar en zonas muy iluminadas pero sin que les llegue el sol directo. De hecho, dependiendo de la zona en la que vivamos, durante la primavera y el verano, podríamos disfrutar de ellas en la terraza o jardín, eso sí, en zona de sombra (es muy importante tener esto presente).

Su estructura está formada por varias “cañas”, en ellas crecen sus hojas (mucho más pequeñas que las de las phalaenopsis como ya señalé) y sus vistosas flores, que brotan cubriendo el tallo de manera espectacular. 

Recordemos que se trata de una planta de hoja caduca, algo muy importante a tener en cuenta porque es frecuente que nos llamen desesperados diciéndonos que su orquídea se muere, y lo que sucede es que, a la llegada del invierno, suelen perder sus hojas porque entran en un período de reposo vegetativo. En ese momento se detiene su crecimiento hasta la llegada de la primavera, aunque conviene tener presente que, a pesar de ese período de reposo, continúa necesitando mucha, mucha luz. De hecho, cuando las hojas se ponen de color verde oscuro, nos indican que necesita más luz, el color ideal de sus hojas es un verde claro. Si os parece y para que no haya dudas, os detallo las etapas por las que pasa este tipo de orquídeas:

El Dendrobium Novile en primavera

Como estamos aún en PRIMAVERA empezaré por esta época; la planta está en su momento de mayor crecimiento, es cuando aparecen nuevas cañas y raíces. Es el momento en el que necesitará más agua, no debemos dejar secar totalmente el sustrato, por eso una buena manera de controlarlo es regarlas abundantemente una vez a la semana (RECUERDA: no se trata de enseñarles a nadar, así que tratad de evitar encharcamientos, para que no se nos pudran las raíces o los tallos). Muchos recomiendan regarlas por la mañana, yo suelo hacerlo así, de manera que no puedo hablaros de la diferencia que hay al regarlas por la noche. Para favorecer la floración sería recomendable empezar a abonar con un producto específico para orquídeas como el Abono líquido para orquídeas de Siro  que es el que acostumbro a utilizar desde hace tiempo.

Aquí en Galicia la humedad ambiental no es problema para su desarrollo, en climas más secos, habrá que tener en cuenta que su rango ideal de humedad suele oscilar entre el 40 y el 80% de humedad.

El Dendrobium Novile en verano

En VERANO esas cañas nuevas que empezaron a asomar en primavera, continuarán creciendo e incluso si los cuidados que le brindamos fueron los adecuados, las cañas del año anterior también podrían florecer. Recuerda, es importante abonarlas cada semana.

El Dendrobium Novile en otoño

Cuando llega el otoño, con los cambios de temperatura, de intensidad de luz, lo normal es que las cañas del año anterior pierdan sus hojas y las nuevas lleguen al final de su crecimiento, es fácil detectarlo porque al final de la caña saldrá una hoja en el centro de la misma. Es ahora cuando comenzamos a espaciar más los riegos, podríamos decir que, como pauta, podríamos regarlas cada dos semanas, además ese riego ya no será tan abundante como los de la primavera-verano y dejaremos de abonar.

El Dendrobium Novile en invierno

Es en INVIERNO cuando la planta se prepara para florecer, pero, aun así, en los meses más fríos, debemos regarlas muy poco, para daros una idea, yo las riego una vez al mes más o menos. Recordad durante este período la importancia de la temperatura, para favorecer la floración será necesaria una diferencia de temperatura considerable entre el día y la noche. Aun así, no debería bajar nunca de 5 grados, toleran mal el frío excesivo. Lo ideal sería movernos entre los 15-20 grados C. durante el día y entre los 10-15 durante la noche.

Transplantar y recorte del Dendrobium Novile

Para ir finalizando, dos cosillas, trasplantarlas cada dos o tres años utilizando macetas pequeñas, es decir, que no sean mucho más grande que aquella en la que están antes del trasplante y observando que dispongan de un buen drenaje. En el momento del trasplante es cuando podemos sanear las raíces, recortaremos las partes dañadas con cuidado y utilizando siempre herramientas limpias y desinfectadas (disponemos en la tienda de un líquido limpiador para herramientas en spray que puede facilitarnos mucho esa limpieza).

Finalmente, un truquillo para favorecer la cicatrización del corte, podemos espolvorear la zona con un poco de canela. 

Esperamos y deseamos queridos #Agrocultores que tooooda esta información os sea de ayuda, espero no haberme enrollado demasiado…